“66 ORO” — 2º Premio Concurso ASEM Cajasol de Huelva 2012

Plumas Inoxcrom compradas en subasta de internet.

Plumas Inoxcrom compradas en subasta de internet.

“66 ORO” SEGUNDO PREMIO EN EL CONCURSO ASEM CAJASOL  DE 2012 Pues eso, una satisfacción que el relato escrito a primeros de octubre de 2012, fuera premiado. Cuando uno está empezando, estos reconocimientos ayudan a seguir en ello. Creo que en esos momentos es indispensable medirte a ti mismo, y que junto a la lectura es la única forma de progresar. Aunque no se hacia donde… En el se mezclan dos de mis cariños actuales, la pluma y el relato. Creo que es la única ocasión en la que esto ocurre. Es un poco más largo de lo mostrado hasta el momento en este blog. Quizás tenga menos nervio que aquellos, quizás mas sensibilidad. Primero pondré el relato y después algo de la preciosa pluma de Inoxcrom. Vaya por delante que este relato no es apto para homófobos, intolerantes y demás gente de esa ralea. Podéis dejarlo aquí, no vais a disfrutar. Aunque ya sería mala suerte (en primer lugar para ellos, pero después para mí) que con lo reducida que es la lista de mis amigos lectores y conociendo al 90% de ellos, se me hubiera venido a colar algún elemento de inteligencia “desviada”. Valga la expresión…

RELATO

66 OROIMG_2596

Abrí expectante el paquete que me entregó el empleado de MRW; me pasa siempre que compro por internet, pues a veces las descripciones o fotos, no se ajustan a la realidad. Corté el sobre de plástico y allí estaban las siete plumas Inoxcrom que había comprado por “eBay”. Ochenta euros, más gastos. Buen precio, si no tenían graves problemas para funcionar. Como no describía los modelos, supuse que el vendedor no entendía del tema y mi fantasía vio la posibilidad de que entre ellas, apareciera alguna singular.

Había tres “55”, el modelo mas popular y vendido de la marca; capuchón de acero,  cuerpo de plástico y colores sobrios: negro, azul, granate, verde oscuro… Una llevaba el precio grabado: “Modelo 55  110’ Ptas.”. Era posterior a 1965, año en que subió de las inamovibles cien pesetas marcadas desde que en 1957 salió al mercado. ¡Casi cincuenta años y se deslizó suave sobre el papel cuando mojé su plumín en un poco de tinta!

Sin embargo otro modelo, de finales de los años ochenta, arañaba el folio. La avería era fácil de identificar, pero costosa de reparar. Ésta, para repuestos…

La decepción, se tornó en alegría. Me pareció ver otra “55”, pero algo no encajaba… El plumín cortito, con reflejos dorados, era la pista. Ayudado de una lupa leí la base del capuchón:≪¡era una “Inoxcrom 66 ORO”!≫. No había dudas. Inscripción del número 66 y la palabra oro en mayúsculas, debajo de los dos seises. En el mercado valía varias veces lo que me había costado el lote. El instinto y la suerte la pusieron en mis manos. Yo no podría gastar tanto dinero en una “yaya”, como llaman a estas antiguas bellezas, que rara vez aparecen; aunque igual que el codiciado papel Galgo Parchemín, de la ya extinta Papelera Tolosana, quedan restos diseminados en antiguas papelerías y comercios, aunque cada vez menos.

Al desmontarla para limpiar el plumín, noté algo extraño dentro del cuerpo de la pluma. Con unas pinzas, extraje un pequeño papel muy doblado. Era una minúscula nota que decía:

Juan Cecilio, te amaré toda mi vida.

Tuyo siempre, Antonio.

Madrid, 22 de Octubre de 1961.

La nota nunca había sido leída. Quizás el destinatario ignorase que alguien lo había amado tanto. En plena dictadura,  el papelito que estaba sobre mi escritorio, podría haber sido prueba irrefutable de una “desviación”, con fatales consecuencias.

Aquel nombre me sonaba.  ≪¡Claro!, el paquete era de “Comercial J. Cecilio”≫. Ponía la dirección y un teléfono. Impulsivamente lo marqué. Como descubridor de tan reservada nota, pensé que de alguna manera debía intervenir.

—¿Juan Cecilio? —pregunté en cuanto me descolgaron.

—No, no está… Ya nunca más estará, hace dos meses que nos dejó —dijo un hombre de avanzada edad, cuya voz denotaba una profunda tristeza.

— Yo soy su… su socio, ¿le puedo ayudar?

—No, gracias. Todo va bien. — comenté con tranquilidad. Intuí aliviado que otros mensajes si llegaron al destino deseado. Afirmando, más que preguntando, dije:

—¿Antonio?

Sin esperar su respuesta, colgué.

FIN

DSC_0013

Mi Inoxcrom 66 Oro – Con ella escribí el relato.
Fabricada en 1962. ¡Ya tiene mas de medio siglo!

No deja de ser un relato. Aunque la pluma es muy bonita y su valor es superior al de las “55” con las que comparte practicante todo menos el plumín, tampoco es una pluma difícil de conseguir. Hace poco compré una completamente nueva, en su modesta caja de plástico por un precio razonablemente barato. Esta primera, si vino realmente en un lote, destacando por la suavidad de su escritura y por estar en plena forma, siendo una “yaya” como es.

Precioso plumín. Con lupa observamos como el tiempo ha dejado su señal.

Precioso plumín. Con lupa observamos como el tiempo ha dejado su señal.

ANUNCIO EN PRENSA 1960

Este nuevo modelo de pluma, probado por los pilotos de aviones supersónicos está desde ahora a su disposición.

Es la pluma más segura que existe hasta la fecha.

Dotada de plumilla de oro  “De especial aleación con punto de “osmiridiun” de 25 años de duración.

¡Y con la garantía de calidad perfecta de Inoxcrom!Aquí reside su secreto

Un nuevo sistema patentado con 20 células capilares de retención y una autoválvula de regulación que impide en absoluto el goteo de la tinta Á CUALQUIER ALTURA.

Nuevo modelo 66. 

LA NUEVA PLUMA “SUPERSÓNICA” QUE SOLO CUESTA 150 PTAS”.

FUENTE: http://soloplumas.blogspot.com.es/2010/12/inoxcrom-66-oro-negra-descatalogada.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s